¿Cuáles son las razas bovinas originarias de España?
En España existen distintas razas bovinas autóctonas cuyas características específicas, entre otros factores, pasamos a comentar.
Las razas bovinas españolas son ocho tal y como se expone en los siguientes apartados.
Asturiana de los valles
Es una de las razas de vacas más peculiar ya que tiene un origen europeo y se le conoce por diversos nombres como Carreña o Vaca Roxa en bable. La llegada de nuevas razas a Asturias Cantabria supuso casi su desaparición, aspecto este que se evitó por su proliferación en otras zonas del país. Se usa para la producción de leche, aunque su carne también es muy apreciada.
Negra ibérica
Se conoce también como Avileña. Era habitual en todo el centro peninsular, aunque a partir del siglo XIX se concentró su crianza en la Meseta. En la actualidad, es habitual encontrarla en distintas áreas del país. Vive en los montes o en dehesas siendo una vaca perfecta para su explotación.
Rubia gallega
Su origen data del año 500 antes de Cristo, el 75 % de las existentes se concentra en Lugo, aunque también es habitual en otras regiones como La Rioja o Madrid. Recibe su nombre por el color de su capa. Es una vaca lechera que ofrece grandes resultados dada su capacidad de producción.
Lidia
Se creó entre los siglos XVI y XVIII al mezclar distintos encastes entre los que se encontraban algunos con más de 3000 años de existencia. Su uso es exclusivo para la lidia y es habitual encontrarla en los valles de ríos como el Guadiana, el Guadalquivir, el Duero , el Tajo o el Ebro. En Extremadura y Andalucía es muy habitual.
Morucha
Proviene del tronco ibérico por lo que sus mucosas tienen un característico color negro. Se concentra en Salamanca, Zamora y Cáceres principalmente. Es muy apreciada por su carne que adquiere todo su sabor al criarse cada vaca en dehesas de gran amplitud y al tipo de alimentación que se le da a cada res.
Pirenaica
Es una mezcla entre la vaca ibérica (raza autóctona) y la europea. Suele vivir en la parte occidental de los Pirineos. Al igual que las anteriores, se cría para su consumo dada la alta calidad de su carne. Algunos bueyes se usan en el País Vasco para el deporte del tiro de piedras pesadas.
Parda de la montaña
Se encuentra en Castilla y León, Aragón, Navarra, Cantabria y Asturias. Su carne es muy valorada gracias a sus matices gustativos y a su excelente calidad. Su variada alimentación influye en el resultado final de cada corte.
Retinta
Su origen se sitúa en Oriente Medio. Gracias a la trashumancia, la raza llegó a Europa para asentarse en el suroeste del continente. En España es habitual en la Andalucía, La Mancha y Extremadura entre otras regiones. El color rosado de su carne y su textura la han convertido en una de las favoritas de los mejores cocineros del país.
Hemos de aclarar que también hay otras razas bovinas que se encuentran en peligro de extinción como la albera, la canaria, la cachena, la bruna de los Pirineos, la cárdena andaluza, la mallorquina o la menorquina entre otras.
Tras conocer las diferentes razas bovinas españolas se debe distinguir entre las mencionadas y otras como la frisona cuyo origen es extranjero. Las autóctonas se caracterizan, en un porcentaje cercano al 80 %, por su carne y por su adaptabilidad a todo tipo de terrenos.
Confiando en nuestras razas es posible evitar su extinción perpetuando así el futuro de cada especie. Todo sea por confiar en el producto nacional y por mantener intacta la calidad de nuestro ganado bovino que, sin duda, es uno de los más importantes de Europa dada la variedad de regiones productoras y las características ya mencionadas con anterioridad.