La evolución de los invernaderos
La popularización de los invernaderos a nivel mundial se dio a finales de 1960 e inicios de 1970. Actualmente el mayor número de ellos se encuentran en Asia (66%) y Europa (26%).
Pero la necesidad de proteger la agricultura data de hace más de 3000 años y, aunque parezca increíble, no inició por necesidad alimentaria sino para complacer los gustos y placeres de las clases sociales altas.
¿En la antigüedad se protegían los cultivos?
El primer vestigio que se conoce es el que refiere la Biblia cuando se habla de Jerusalén. En un pasaje se dice que en la mesa del Rey Salomón no faltaba nada “ni rosas con el calor de verano ni calabacines en la estación lluviosa”. Es decir, el cultivo de productos fuera de temporada era un privilegio exclusivo de Salomón.
Gracias a filósofos como Teofrasto (discípulo de Aristóteles), Séneca y Plinio, se sabe que para proteger las plantas del clima invernal se les trasladaba durante la noche a sitios techados en los que los vapores de agua caliente o la combinación de tierra y estiércol producían calor para contrarrestar el frío y las hacía prosperar y producir frutos fuera de temporada. Sin embargo estos filósofos criticaban la producción de rosas y algunos vegetales por considerarlas caprichosas y una violación de las leyes de la naturaleza que solo se hacía para la gente rica.
Aparición y evolución de los invernaderos
En la evolución invernaderos se emplearon distintos mecanismos empíricos de protección que variaban según los países como las placas de talco de los romanos, el papel engrasado de los asiáticos o la construcción de cabañas por los alemanes, italianos y españoles en el siglo XV.
En el siglo XVI la real evolución invernaderos estuvo en la creación en Inglaterra de la primera cápsula de vidrio conocida como invernadero “orangeries” que estaba dedicado al cultivo de naranjos, y que, dado su éxito, progresivamente sustituyó a las entonces existentes cabañas de invierno. A partir de ahí inician innovaciones para ahorrar energía en ellos y aprovechar del estiércol nutrientes, CO2 y calor.
La evolución de los invernaderos y sus tipos
El siglo XIX trajo grandes innovaciones sobre los modos de calentamiento y el aprovechamiento de estufas y se comenzó a emplear como aislante térmico la doble cobertura de vidrio.
A mediados del siglo XX diversas investigaciones permitieron innovaciones y modificaciones que favorecieron el rendimiento y calidad de los cultivos. Esto permitió la fabricación de invernaderos de distintas alturas, inclusos hasta de 5 metros, distintas formas estructurales o geométricas (curvas, planas o tipo capilla a dos aguas), se inventaron los abrigos plásticos rígidos y flexibles y se alternó, según el nivel económico de los agricultores, el uso de pilares de madera con alambre galvanizado con el acero y el vidrio y se distintos sistemas de climatización.
Los invernaderos y el sistema de ventilación
El aprovechamiento del aire natural ha generó como principal sistema de ventilación para refrescar los invernaderos el empleo de ventanas. Estas permitían el ingreso lateral del aire y se abrían y cerraban manualmente, pero en la actualidad los invernaderos cuentan con ventanas laterales y cenitales y motores motorreductores y enrollables que permiten controlar las ventanas y la cantidad de aire que ingresa al invernadero.