Variedad y productividad de las gallinas ponedoras
La necesidad de alimentarnos y mejorar la producción de alimentos ha conllevado que las personas trabajen cada vez más con diversos tipos de gallinas que tienen como fin poner huevos. A diferencia de otras aves que también son criadas para la alimentación, las gallinas de costura llevan un alto cuidado, lo que garantiza un mejor provecho. Para entender cómo funciona este proceso y su importancia se deben conocer detalles como la crianza y las diferentes razas existentes.
Razas más comunes de gallinas
Hablar de cantidad de razas no es sencillo, sería difícil mencionarlas todas pues se calcula que existen más de 2600. No todas son destinadas al mismo fin, algunas son criadas para aprovechar su carne, otras para poner huevos e incluso las hay decorativas. Entre las razas más conocidas como ponedoras se encuentran la gallina de Padua, la gallina de cuello desnudo, la sedosa del Japón, la gallina Sebright, la gallina blanca, la gallina negra, la gallina roja y otras tantas que cobran importancia según el área y los métodos de crianza.
Crianza de una gallina ponedora
Las gallinas pueden criarse en casa o en amplias granjas de manera industrial. Por lo general la crianza casera es orientada al autoabastecimiento del hogar, mientras que la crianza industrial es para comercializar los huevos. Una gallina con las condiciones correctas puede poner hasta 300 huevos al año.
En el ámbito casero una jaula facilita el orden y el desarrollo de las gallinas. La experiencia pone en evidencia que, si las gallinas se sienten hacinadas o en un entorno sucio pondrán muchos menos huevos, por lo que la comodidad es un factor importante. En un patio amplio se pueden criar con facilidad, además de los piensos habituales para su alimentación, también podrán buscar alimento en la tierra.
La producción industrial es distinta, por lo general los que crían gallinas para fines comerciales lo hacen en grandes cantidades. Los cuidados a tener son diversos, especialmente extremar las medidas de higiene pues una enfermedad puede conllevar perder todas o casi todas las gallinas. Además, es imprescindible tener espacio para que se muevan y el forraje suficiente para una buena alimentación. Las granjas de gallinas con fines de producir huevos tienen normativas de salud que son revisadas frecuentemente.
Mezclas y cruces de razas
La necesidad de los granjeros de mejorar y aumentar la producción de huevos ha conllevado que se crucen diferentes razas de gallinas, de allí surgen las gallinas hibridas. Muchas veces este proceso de cruce se busca para lograr el doble propósito de tener gallinas que pongan más huevos y que además tengan mejor calidad de carne. Las ponedoras industriales normalmente son gallinas que han sido mejoradas para obtener mayor cantidad de huevos, se han logrado cruces que dan más de 300 huevos. El sistema de producción de huevos apuesta cada día más por seguir creando razas sintéticas que lleven al mercado más huevos y de mejor calidad.
Las gallinas Rhode Island red y las gallinas Leghorn
Aunque se han mencionado ya algunas de las gallinas de costura más conocidas, es importante destacar dos razas en espacial: las Rhode Island y las Leghorn. Entre los diferentes tipos de gallinas ponedoras estas dos razas además de poner muchos huevos, también son fáciles de criar y obtener resultados favorables.
La gallina Leghorn está entre las ponedoras de huevos de color blanco más usadas en el mercado. Las Leghorn es el resultado de cruzar 3 razas distintas: Moun Hope, la Creghton y la Babcock. Las 3 razas han destacado por su alta capacidad de poner huevos de buen peso y calidad.
Las Rhode Island son fácilmente diferenciables de las Leghorn, pues en vez de ser blancas completas tienden a tener varias tonalidades de marrón como los huevos color. Estas gallinas son el resultado de mezclar dos razas puras, destacan por sus huevos color marrón y porque su cuerpo es ancho. En el norte de América es muy común criar esta raza de gallina.